[155] Lamia, hija de Belo y Libia, fue amada por Júpiter. Juno, celosa, mató a todos los hijos de esta unión, lo cual produjo tal furor a Lamia, que se precipitaba sobre cuantos niños veía para hacerles sufrir la misma suerte que a los suyos. Júpiter le permitió tomar todas las formas que quisiera para saciar su rabia. Esta idea que los antiguos tenían de Lamia, como de un monstruo indefinido, movió quizá a Aristófanes a escogerla para representar a Cleón.

[156] Los sofistas atacados en Las Nubes (passim).

[157] El tribunal presidido por el Polemarca, nombre del tercer arconte, entendía en todos los negocios relativos a domiciliados y extranjeros. La cualidad de extranjero y la privación de los derechos de ciudadano que traía consigo, eran motivo de frecuentísimos pleitos en Atenas.

[158] Se refiere a Las Nubes, cuya primera representación tuvo mala acogida.

[159] Alusión a la batalla de Maratón.

[160] Alusión a la frase de Leónidas, contestando al mensajero que le decía que los dardos de los persas oscurecían el sol: «Mejor, así pelearemos a la sombra.»

[161] El paso de una lechuza, ave consagrada a Minerva, se consideraba como un augurio de victoria. La circunstancia mencionada por Aristófanes es histórica. (Plut., Vida de Temíst., XV.)

[162] Los atenienses se hicieron entonces dueños de las islas de Lesbos, Naxos, Paros, Samos y otras menos importantes.

[163] Los demagogos, que gastaban las rentas del Estado en dádivas y sueldos para mantener su influencia.

[164] El tribunal del Arconte epónimo, al que parece referirse Aristófanes, entendía de las tutelas y pleitos entre parientes.