[555] Leotrófides era un poeta ditirámbico notable por su flacura y palidez.

[556] Versos tomados de Alceo.

[557] Es decir, de la primavera, porque su raído manto no le podía librar del frío.

[558] Parodia del verso de Los Mirmidones de Esquilo: «¡Armas! ¡Necesito armas! ¡Necesito armas!»

[559] Ciudad de Acaya, notable por los mantos de abrigo que en ella se fabrican. Era la Palencia de los griegos.

[560] Los atenienses obligaban a sus aliados insulares y continentales a traer sus negocios a los tribunales de la metrópoli. Esto, que era un vejamen gravísimo, lo defiende, sin embargo, Jenofonte en su República ateniense.

[561] Diítrefes era un rico que tenía muchos caballos. Ya hemos visto en Las Nubes que la afición a la equitación era muy común y ruinosa en los jóvenes atenienses.

[562] Esto se lo dice enseñándole unos azotes de cuero. Los de Córcira tenían fama.

[563] Cardias era una ciudad de Tracia cuyo nombre significa corazón o valor. Esto y lo siguiente son burlas sobre la cobardía de Cleónimo, tantas veces mencionada.

[564] Célebre ladrón, cuyo encuentro era peligroso de noche. Véase la nota al verso 1167 de Los Acarnienses.