JANTIAS.

¡Puf!

SOSIAS.

¿Qué te sucede?

JANTIAS.

Basta, basta; no cuentes más; ese sueño apesta a cuero podrido.[13]

SOSIAS.

Aquella maldita ballena tenía una balanza en la cual pesaba grasa de buey.[14]

JANTIAS.

¡Oh desgracia! Quiere dividir nuestro pueblo.[15]