Yo también.

CORO.

¿Queréis que nos burlemos juntos de Arquedemo?[245] A los siete años no era todavía ciudadano, y ahora es jefe de los muertos de la tierra,[246] y ejerce allí el principado de la bribonería. He oído que Clístenes se arranca sobre los sepulcros los pelos de las nalgas y se araña las mejillas:[247] tendido sobre las tumbas gime, llora y llama desolado a Sebine de Anaflisto.[248] También cuentan que Calias, el hijo de Hipobino,[249] cubierto de una piel de león,[250] se entrega sobre sus naves a un combate amoroso.

BACO.

¿Podrías decirnos dónde está la morada de Plutón? Somos unos extranjeros recién llegados.

CORO.

No vayas más lejos, ni repitas la pregunta: sabed que estáis en su misma puerta.

BACO.

Muchacho, coge de nuevo el hato.

JANTIAS.