Ni la quiero conocer; en cambio, por tu mal, tú y los tuyos la conocéis demasiado.
BACO.
Cierto, cierto; los delitos que imputaste a las mujeres de otros los viste en la tuya propia.[332]
EURÍPIDES.
Pero, importuno, ¿qué mal hacen a la república mis Estenebeas?
ESQUILO.
Las nobles esposas de los ciudadanos nobles han bebido la cicuta arrastradas por la vergüenza que les han causado tus Belerofontes.[333]
EURÍPIDES.
¿He cambiado en lo más mínimo la historia de Fedra?
ESQUILO.