CORO.
Si te quedas ahí, me parece que lo encontrarás.
LA CRIADA.
Tenéis razón; ya viene a cenar. ¡Oh dueño mío! ¡Hombre feliz! ¡Hombre mil veces feliz!
EL DUEÑO.
¿Yo?
LA CRIADA.
Sí, tú, y más feliz que ninguno, por Júpiter. ¿Puede haber nadie más dichoso que tú, que en una población de más de treinta mil ciudadanos eres el único que no ha cenado?
CORO.
Es verdaderamente un hombre feliz.