CORO.
¡Es una noticia preciosa! ¿Qué nos cuentas? Repítelo. ¿Querrás decir que se ha traído un montón de dinero?
CARIÓN.
Sí, un montón de achaques de la vejez.[568]
CORO.
¿Crees que si nos engañas te vas a ir impune, teniendo yo un garrote en la mano?
CARIÓN.
¿Por tan desvergonzado me tenéis que me juzgáis incapaz de hablaros formalmente?
CORO.
¡Qué impávido es el gran bellaco! Sus piernas gritan ya: ¡ay!, ¡ay!, y piden a voz en grito los cepos y las cuñas.