CARIÓN.

La letra[569] que te ha tocado en suerte te designa para ir a juzgar en el ataúd; ¿por qué no vas? Caronte te dará las insignias.[570]

CORO.

¡Así revientes! ¡Qué mal intencionado y fastidioso empeño de burlarnos, y de no acabar de decirnos para qué nos llama tu señor! Habla, ya ves que, aunque rendidos de fatiga y escasos de tiempo, hemos acudido a toda prisa, pasando a través de innumerables ajos.[571]

CARIÓN.

No os lo ocultaré más tiempo: mi amo, amigos míos, ha venido con Pluto en persona, que os enriquecerá.

CORO.

¿De veras? ¿Seremos todos ricos?

CARIÓN.

Seguramente; y también seréis Midas,[572] si os salen orejas de asno.