LA POBREZA.

No te quejes y alborotes antes de escucharme.

CREMILO.

¿Quién puede callar al oír semejantes desatinos?

LA POBREZA.

Todo el que esté en su sano juicio.

CREMILO.

¿Qué multa quieres que te imponga si pierdes tu pleito?

LA POBREZA.

La que te parezca.