CREMILO.

Está bien.

LA POBREZA.

En cambio, vosotros, si sois vencidos, quedaréis sujetos a las mismas condiciones.

BLEPSIDEMO.

¿Crees que bastarán veinte muertes?

CREMILO.

Para ella, sí; para nosotros, con dos sobra.

LA POBREZA.

Vuestra perdición es inevitable. ¿Qué podréis oponerme?