CREMILO.
Preguntemos a Hécate[594] qué es mejor: ser rico, o indigente; por orden suya, todos los que viven con desahogo ofrecen mensualmente una comida, y los pobres se la arrebatan antes de haberla servido. Así, vete al infierno y no chistes más palabra, porque no me convencerás aunque me hayas convencido.
LA POBREZA.
«¿Oís lo que dice, habitantes de Argos?»[595]
CREMILO.
Invoca a Pauson, tu comensal.[596]
LA POBREZA.
¡Triste de mí! ¿Qué haré?
CREMILO.
Irte al infierno, y quitarte pronto de delante.