¡Oh Júpiter! ¿Cuándo aparecerá la golondrina?[3] Este hombre va a acabar conmigo haciéndome correr desde el amanecer. ¿Podré, antes de que mi bazo[4] estalle, saber adónde me conduces, Eurípides?

EURÍPIDES.

No debes oír lo que pronto has de ver.[5]

MNESÍLOCO.

¿Cómo dices? Repítelo. ¿No debo de oír...?

EURÍPIDES.

Lo que pronto vas a ver...

MNESÍLOCO.

¿Tampoco deberé ver...?

EURÍPIDES.