[72] Estenebea, en la tragedia de Eurípides que lleva este título, creyendo muerto a Belerofonte, decía constantemente, cuando se le caía alguna cosa: «Para el extranjero de Corinto.» A esto alude Aristófanes.
[73] Por suponerla encinta.
[74] Verso del Fénix de Eurípides, tragedia perdida.
[75] De este pasaje se deduce que los maridos celosos no se contentaban con echar el cerrojo a las habitaciones de sus mujeres, sino que además sellaban las puertas.
[76] Perros originarios del Epiro, sumamente corpulentos.
[77] Los herreros lacedemonios tenían fama de muy hábiles. Plauto habla también de una llave lacedemonia en la Mostellaria, II, I, 57.
[78] Difíciles de ser falsificados.
[79] Varias veces citado, v. Las Avispas, 1510.
[80] En los sacrificios, banquetes y asambleas se hacía mucho gasto de coronas.
[81] Acusación de ateísmo completamente infundada. Si los personajes de Eurípides vierten alguna frase impía, es en el arrebato de una pasión que la hace disculpable.