—¿No es verdad que está muy linda mi mujer?—preguntó.

—Hermosísima, señorito.

—Parece mismamente una Virgen—dijo Juana.

—¡Eso sí que no!—repuso Miguel echando una mirada maliciosa á su talle.

—¡Quita, quita, tonto!—exclamó avergonzada, desprendiéndose violentamente de sus manos y echando á correr.

Se sentaron á la mesa como siempre; pero comieron muy poco: sobre todo Maximina estaba del todo inapetente. Ambos se interrumpían á cada instante para recordar algún pormenor que faltase, y más de una vez se levantó la señora á ejecutarlo por sí misma. Después pasaron al salón y aguardaron con impaciencia á los convidados. Maximina temblaba de emoción. Miguel mostraba una alegría inquieta, porque no estaba seguro de que la fiesta resultase agradable, y temía el ridículo. Cogió á su mujer de bracero y comenzaron á dar vueltas por la sala mirándose á los espejos. Maximina apenas se reconocía: se maravillaba de parecer una señora tan respetable y elegante.

—¡Lo ves!—decía Miguel.—Todo es apariencia en el mundo. Las personas que vengan no son ni más ni menos respetables que nosotros; por consiguiente, no tienes por qué asustarte.

Á pesar de estos alientos, Maximina cada vez los tenía menores. Á cada instante se le figuraba escuchar pasos en la escalera.

—Vamos, figúrate que yo soy un convidado que entro en este momento. (Miguel se dirigió á la antesala y volvió á entrar haciendo reverencias.) Señora, á los pies de usted; ¿cómo sigue usted? ¿El niño bueno?... (Digo, no, por el niño no se puede preguntar.) Tengo un verdadero honor y una gran satisfacción en asistir á esta soirée, donde mi amigo Miguel quiere mostrar á todo el mundo lo feliz que ha sido en su elección... Pero merece esta felicidad... Es un muchacho excelente. Tampoco usted, señora, tendrá que arrepentirse. La verdad es que ya tenía deseos de verle casado, y, aunque digno de envidia, lo mismo yo que todos sus amigos le deseamos cada día mayor dicha... (¡Vamos, mujer, dí algo!)

Maximina, en medio de la sala, inmóvil, escuchaba sonriendo con la boca entreabierta.