CARL DAVID AF WIRSÉN,
Secretario de la Academia Sueca.
La literatura española está de enhorabuena. Después de cinco años de mutismo, el maestro de la novela contemporánea acaba de publicar una nueva obra, Papeles del Doctor Angélico, que se aparta por su índole de las demás producciones de su autor ilustre.
Me cabe la honra—y de ello me envanezco—de haberme anticipado al entusiasmo que hoy despierta el autor de Riverita. Mucho antes de que se desbordase la admiración acumulada en largos años de silencio, y los rotativos propalasen la excelsitud de la labor de Palacio Valdés, yo había publicado en Nuestro Tiempo un extenso estudio asombrándome de que en el extranjero tuviesen más perspicacia que nosotros otorgando al maravilloso novelador el puesto preeminente que le corresponde dentro de nuestra literatura.
La novela española atraviesa por un período de extraordinario brillo, y han nacido en la patria de Cervantes escritores que merecen ser conocidos y estudiados por nosotros. Entre ellos es preciso citar en primer lugar a Armando Palacio Valdés, que es realmente un novelista del más alto mérito y de la más intensa originalidad.
PH.-EMMANUEL GLASER
(Le Figaro.)
Palacio Valdés, después de Cervantes, es el novelista más notable que ha producido España.
FRANCISCO GIRALDOS
(Labor Nueva. Revista internacional. Barcelona.)