»Os juro, compañeros, que al escuchar tales palabras sentí como si una nube pasara por dentro de mi cabeza, y temí caerme. Debí de mirarle con ojos tan espantados, que Maximitch soltó a reir como un loco. Entonces yo, loco también de cólera, me levanto de la silla y le grito:
»—¡Miente usted!
»Los ojos de Maximitch brillaron con una luz siniestra. Se alzó a su vez y echó mano al revólver que llevaba en la cintura; pero, haciendo un esfuerzo, se contuvo y, asiéndome de un brazo, me dijo secamente:
»—Maximitch Ivanitch no miente, y pronto te lo probará. ¡Ven conmigo!
»Salió de la cabaña, y yo le seguí entre amedrentado y curioso. El sol se estaba poniendo. Habíamos estado charlando más tiempo del que yo suponía. Caminamos por un sendero áspero, rodeamos un lomo pedregoso de la montaña, dimos vista a un valle negro, profundo. Sobre este valle parecían colgados los bosques de pinos y abetos, que se retorcían con extrañas contorsiones, como en los paisajes dantescos.
»—Es necesario bajar a este valle—me dijo Maximitch.
»—Bajemos—respondí yo resueltamente.
»Allá abajo hacía noche ya. Por encima de nuestras cabezas, las montañas se amontonaban afectando formas fantásticas, que se destacaban en el azul del cielo como gigantes sombríos y amenazadores. Seguimos la orilla de un riachuelo helado, y, después de caminar largo trecho, hallamos cerrado el paso por un enorme peñasco. Maximitch se detuvo un momento vacilante, y comenzó después a buscar algo por los contornos del peñasco, yendo y viniendo como un perro que olfatea la caza. La noche había cerrado: allá en el pedazo de cielo que las montañas dejaban al descubierto, flotaba la luna, amarilla y triste, suspendida como una lámpara sepulcral. Por fin, Maximitch, separando con esfuerzo las ramas de los abetos, me hizo ver una abertura de la peña bastante grande para que pudiera pasar un hombre.
»—¿Te atreves?—me preguntó señalando a la cueva y mirándome con ojos burlones.
»Yo no me atrevía, estaba más muerto que vivo; pero la honrilla, la negra honrilla, me hizo responder con voz apagada: