Asustado Critilo, replicó:
¿No vive aquí una señora principal, que pocos días ha dejé yo sana y buena?
Eso de buena, dijo uno riéndose, perdonadme que no lo crea.
Ni señora, añadió otro, quien toda su vida gasta en mocedades.
Ni aun mujer, dijo el tercero, quien es una harpía; si ya no es la peor mujer destos tiempos.
No acababa de persuadirse Critilo lo que no deseaba. Volvió á instar:
¿Señores, no vive aquí Falsirena?
Llegóse en esto uno y dijóle:
No os canséis ni recibáis enfado. Es verdad que ha vivido ahí algunos días una Circe en el zurcir y una Sirena en el encantar, causa de tantas tempestades, tormentos y tormentas, porque á más de ser ruin, aseguran que es una famosa hechicera, una célebre encantadora, pues convierte los hombres en bestias.
¿Y no los transforma en asnos de oro?