Gritaba otro: Daos prisa á comprar, que mientras más tardáis, más perdéis y no podréis recuperarlo por ningún precio. Éste redimía tiempo.
Aquí, decía otro, se da también de balde lo que vale mucho.
¿Y qué es?
El escarmiento.
¡Gran cosa! ¿Y qué cuesta?
Los necios le compran á su costa; los sabios á la ajena.
¿Dónde se vende la experiencia?, preguntó Critilo. Que también vale mucho.
Y señaláronle acullá lejos en la botica de los años.
¿Y la amistad?, preguntó Andrenio.
Ésa, señor, no se compra; aunque muchos la venden. Que los amigos comprados no lo son y valen poco.