Había bravos papasales, otros que papaban viento y decían que engordaban; pero al cabo todo paraba en aire. Todo se lo tragaban algunos y otros todo se lo bebían. Muchos tragaban saliva y los más mordían cebolla y al cabo todos los que comían quedaban comidos hasta de los gusanos.

En todas estas tiendas no feriaron cosa de provecho; sí en las otras de mano derecha, preciosos bienes, verdades de finísisimos quilates y sobre todo á sí mismos. Que el sabio consigo y Dios, tiene lo que basta.

Desta suerte salieron de la feria, hablando cómo les había ido en ella. Egenio ya otro, porque rico trató de volver á su alojamiento, que en esta vida no hay casa propia. Critilo y Andrenio se encaminaron á pasar los puertos de la edad varonil en Aragón, de quien decía aquel su famoso rey que, en naciendo, fué destinado para dar tantos Santiagos y para ser conquistador de tantos reinos, comparando las naciones de España á las edades y que los aragoneses eran los varones.


EL CRITICÓN

SEGUNDA PARTE

JUICIOSA CORTESANA FILOSOFÍA
EN EL OTOÑO DE LA VARONIL EDAD


AL SERENÍSIMO SEÑOR

DON JUAN DE AUSTRIA