¿De dónde vienes?

De la nada.

¿Y dónde vas?

Al todo.

¿Cómo vienes tan solo?

Aun la mitad me sobra.

Deseoso
de saber.
Ahora digo que eres sabio.

Sabio, no; deseoso de saber, sí.

¿Pues con qué ocasión viniste acá?

Vine á tomar el vuelo: que pudiendo levantarme á las más altas regiones en alas de mi ingenio, la envidiosa pobreza me tenía abatido.