Según eso, ¿no piensas en quedarte aquí?

De ningún modo: que no se permuta bien un adarme de libertad por todo el oro del mundo; antes, en tomando lo preciso de lo precioso, volaré.

¿Y podrás?

Siempre que quiera.

¿Podríasnos librar á nosotros?

Todo es que queráis.

¿Pues no habíamos de querer?

No sé: que es tal el encanto de los mortales, que están con gusto en sus cárceles y muy hallados, cuando más perdidos. Ésta, con ser un encanto, es la que más aprisionados les tiene, porque más apasionados.

Mundo
encantado.
¿Cómo es eso de encanto?, dijo Andrenio. ¿Pues no es éste, que vemos, tesoro verdadero?

De ningún modo; sino fantástico.