¿Por qué necios?

Porque es tan imposible como concertar á Castilla y descomponer á Aragón. ¿Quién podrá recabar que unos no tengan nepotes y otros privados? Que los franceses no sean tiranos, los ingleses tan feos en el alma, cuan hermosos en el cuerpo, los españoles soberbios y los genoveses...

No hay que tratar. Yo me vuelvo á mi cueva y á mis fieras, pues no hay otro remedio.

Yo te le he de dar, dijo el Quirón, tan feliz como verdadero, si me escuchas en la Crisi siguiente.


CRISI VII

La fuente de los engaños.

Declararon todos los males al hombre por su enemigo común, no más de por tener él razón. Estando ya para darle la batalla, dicen que llegó al campo la Discordia, que venía, no del infierno como algunos pensaron, ni de los pabellones militares como otros creyeron; sino de casa de la hipócrita Ambición. En estando allí, hizo de las suyas.

Movió una reñida competencia sobre quién había de llevar la vanguardia, no queriendo ceder ningún vicio esta ventaja del valor y del valer. Pretendía la Gula, por primera pasión del hombre, que comienza á triunfar desde la cuna. La Lascivia llevábalo por valiente, jactándose de la más poderosa pasión, refiriendo sus victorias y favorecíanla muchos. La Codicia alegaba ser la raíz de todos los males. La Soberbia blasonaba su nobleza, haciéndose oriunda del cielo y ser el vicio más de hombres, cuando los demás son de bestias. La Ira lo tomaba fuertemente. De esta suerte peleaban entre sí y todo paraba en confusión.

Tomó la mano la Malicia y hízoles una pesadamente grave arenga. Encargóles sobre todo la unión, aquel ir encadenados todos y, tocando el punto de la dificultad, les dijo: