Ladeó un poco el espejo y apareció una urca, más furiosa que la de Orlando, una vieja más embelecadora que la de Sempronio.

¿Quién es esta meguera?, preguntó Andrenio.

Mentira. Ésta es su madre, la que lo manda y gobierna: ésta es la Mentira.

¡Qué cosa tan vieja!

Ha muchos años que nació.

¡Qué cosa tan fea! Cuando se descubre, parece que cojea.

Por eso la alcanzan luego.

¡Qué de gente la acompaña!

Todo el mundo.

Y de buen porte.