¿Qué se hizo aquel tu compañero más mozo y menos cauto?

Ahora te quería preguntar dél si le viste allá dentro, que sin freno de razón se abalanzó allá y temo que como tal será arrojado.

¿Por qué puerta entró?

Por la del gusto.

Es la peor de todas. Saldrá tarde. Echarle ha el tiempo consumido de todas maneras.

¿No habría algún medio para su remedio?, replicó Critilo.

Sólo uno y ése, aunque fácil, dificultoso.

¿Cómo es eso?

Queriendo. Que haga como yo. Que no aguarde á que le echen; sino tomándose la honra y más el provecho, salir él. Que será por la puerta, despenado; y no por las ventanas, despeñado.

Una cosa te quisiera suplicar y no me atrevo, porque parece más necedad, que favor.