Siquiera en lugar nuestro.

¡Mirad ahora qué prebenda!

¡Oh, sí lo es!, respondieron los porteros. Que para esos lo es y acomodada y aun beneficio, ni otro, sino zonzo. No los entendéis vosotros. No buscan el báculo por necesidad, sino por comodidad; no para llamar á las puertas de la muerte, sino de más vida, de la autoridad, de la dignidad, de la estimación y del regalo.

En consecuencia desto, llegó uno bien lucio de tozuelo, pretendiendo ser admitido en el ancianismo y pasar plaza de achacoso y para esto se ayudaba del toser y del quejarse. Á éste le retiraron diez leguas lejos, digo diez años atrás, diciendo:

Éstos por no trabajar se hacen viejos antes con antes: añádense años y achaques.

Y realmente era así, porque se dejó caer uno:

Si quieres vivir mucho y sano, hazte viejo temprano, esto es, vire, á la italiana.

Así que de todo hay en el mundo. Unos que, siendo viejos, quieren parecer mozos, y otros que, siendo mozos, quieren parecer viejos. Así fué que tenía ya uno los ochenta ó no los podía tener. Porfiaba que ni era viejo ni se tenía por tal. Atendiéronle y notaron que ocupaba uno de los más superiores puestos. Y así dijo otro:

Á éstos siempre les parece que han vivido poco y á los que esperan, que mucho.

Acusaron á otro que, cuando mozo, había afectado el parecer viejo y, cuando viejo, mozo. Y averiguóse que antes pretendía conseguir cierta dignidad y después conservarse en ella.