Pero los más no acababan de consolarse con una sola taza ni aun con dos; sino que en tropa de brutos se metían muy adentro, no parando hasta encontrar con el mayor estanque y allí se arrojaban de bruces. Déstos fué uno Andrenio, sin que bastase á detenerle ni el consejo ni el ejemplo de Critilo. Tendíanse luego en son de bestias por aquellos suelos: que todo vicio lleva á parar en tierra, así como toda virtud al cielo.

En el entretanto que dormía Andrenio al ser de hombre, privado de la principal de sus tres vidas, quiso Critilo registrar aquel palacio tudesco, donde vió cosas de mucho escarnio, que él encomendó al escarmiento. Halló lo primero que la bacanal estancia no se componía de doradas salas, sino de ahumadas zahurdas; no de cuadras de respeto, sí de ranchos de vileza.

Topó uno, donde todos se metían á bailar, luego que entraban, con tal propensión, que, queriendo una dueña entrar con un palo á sacar su criada, con gran priesa se había puesto á bailar. En el mismo punto, depuesto el enojo, con el palo, se calzó las castañetas y comenzó á repicarlas. Hizo lo mismo el marido, cuando entraba más colérico á llevar el compás con un garrote, y todos cuantos metían el pie en aquel gustoso rancho del mesón del mundo, al mismo punto olvidados de todo, se hacían piezas bailando. Decían algunos ser burlesco hechizo, que había dejado un entretenido pasajero, que allí había hecho noche; mas Critilo túvolo por borrachera y trató de pasar adelante.

Encontró con otro, donde todos cuantos allá entraban, al punto enfurecían con tal fiereza, que echando unos mano á los puñales y arrancando otros de las espadas, comenzaban á herirse como fieras y á matarse como bestias, olvidados de la razón, como gente sin juicio. Aquí vió un gran personaje con una muy buena capa de púrpura y díjole su farsante guía:

No te admires, que por éste se dijo: debajo de una buena capa hay un mal bebedor.

¿Quién es éste?

Quien fué señor del mundo; mas este licor lo fué de él.

Retirémonos, dijo Critilo, que tiene en la mano un sangriento puñal.

Con ese mató á su mayor amigo sobre mesa.

¿Y con todo eso fué aclamado el Magno?