Y aun una gran malicia, replicó otro.
Si es cautela, no es cautela.
Conque se trabó entre los dos una gran altercación.
De necios es el porfiar, decía el primero.
Y de discretos el disputar, replicó el segundo.
Digo que la verdad es la cosa más dulce de cuantas hay.
Y yo digo que la más amarga.
Los niños son amigos de lo dulce y la dicen: luego dulce es.
Los príncipes son enemigos de lo que amarga y la escupen: luego amarga es. Loco es el que la dice.
Y sabio el que la oye.