No es política tampoco; es embustera, es muy pesada.

También es preciosa como el oro.

Es desaliñada.

Achaque de linda.

Todos la maltratan.

Ella hace bien á todos.

Desta suerte discurrían por extremos, sin topar el medio, cuando el Acertador se puso en él y les dijo:

Amigos, menos voces y más razones. Distinguid textos y concordaréis derechos. Advertid que la verdad en la boca es muy dulce; pero en el oído es muy amarga. Para dicha no hay cosa más gustosa; pero para oída no hay cosa más desabrida. No está el primor en decir las verdades; sino en el escucharlas. Y así veréis que la verdad murmurada es todo el entretenimiento de los viejos. En esto gastan días y noches, gustan mucho de decirla; pero no que se la digan. Y en conclusión, la verdad, por activa, es muy agradable; pero por pasiva, la quinta esencia de lo aborrecible. Esto es, en murmuración, no en desengaño.

Comenzaron ya á discurrir por aquellas calles, si bien no acertaba Andrenio á dar paso y de todo temía. En viendo un niño, se ponía á temblar, y en descubriendo un orate, desmayaba. Toparon y oyeron cosas nunca dichas ni oídas, hombres nunca vistos ni conocidos. Aquí hallaron el sí, sí, y el no no. Que, aunque tan viejos, nunca los habían topado. Aquí el hombre de su palabra, que casi no le conocían. Viéndolo estaban y no lo creían, como ni al hombre de verdad y de entereza, el de andemos claros, vamos con cuenta y razón, el de la verdad por un moro. Que todos eran personajes prodigiosos.

Y aun por eso no los hemos encontrado en otras partes, decía Critilo, porque están aquí juntos.