Infinitas y muy dificultosas de conocer; mas yo prometo declararos algunas, digo las corrientes; que todas sería imposible. La más universal entre ellas y que ahorca medio mundo, es el etcétera.
Ya la he oído usar algunas veces, dijo Andrenio; pero nunca había reparado como ahora ni me daba por entendido.
¡Oh, que dice mucho y se explica poco! No habéis visto estar hablando dos y pasar otro:
¿Quién es aquél?
¿Quién? Fulano.
No lo entiendo.
¡Oh, válgame Dios!, dice el otro: aquel que..., etcétera.
¡Oh, sí, sí, ya lo entiendo!
Pues eso es el etcétera.
¿Aquella otra quién es?