¿Pues qué?

No se puede decir: es un..., etcétera.

¡Válgate por la cifra y quién había de dar con ella!

Aquella otra, que se nombra tía, no lo es.

¿Pues qué?

Etcétera.

La otra por doncella, el primo de la prima, el amigo del marido.

Hé, que no lo son, por ningún caso; no son sino..., etcétera.

El sobrino del tío.

Que no lo es, sino..., etcétera. Digo sobrino de su hermano.