¿Cómo al cabo? Ni aun al principio. Que, si con otros para conocerlos es menester comer un almud de sal, con éste doblada: porque él lo es mucho.
Oyeron á otro, que venía diciendo:
La mitad del año con arte y engaño y la otra parte con engaño y arte.
No tiene razón, glosó Critilo, porque este aforismo ya yo le he oído condenar y más entre astutos, donde más se engaña con la misma verdad, cuando ninguno cree que algún otro la diga. Éste, sin más ver que su figurilla y su modillo, es Tracillas; el mismo y viene hablando muy de lo secreto y profundo con aquel otro su mellizo.
¿Y quién es?
Á ése le llaman el bobico y estarán trazando cómo armar alguna zancadilla; pero de verdad que se las entienden. Que basta conocerlos y tenerlos en esa opinión.
Y aun por eso viene diciendo aquel otro sí, sí, entre bobos anda el juego. Con esto no les dejan hacer baza.
Asomó otro de la misma data.
¿Qué papel hace éste?
Es el tan nombrado Dropo y tan temido.