Item se destierra por ocioso el cobra buena fama y échate á dormir, pues ya, aun antes de cobrarla, se echan á dormir todos.

Modérese aquel que dice en los nidos de antaño no hay pájaros ogaño. Pluguiera á Dios que el amancebado y el adúltero no se estuvieran en el lecho como el chinche ni los tahures en el garito quemados, que estuvieran los nidos encubridores y las redes de las arañas de las escribanías, atentas á coger la mosca del malaconsejado pleiteante.

Aquello de Dios me dé contienda con quien me entienda sin duda que fué dicho de algún sencillo; los políticos no dicen así, sino con quien no me entienda ni atine con mis intentos ni descubra de una legua mis trazas.

El dormir sobre ello es una necedad muy perezosa; no diga sino velar.

Item se prohibe como pestilente dicho mal de muchos, consuelo de todos; no decía en el original, sino de tontos y ellos le han adulterado.

Á instancia de Séneca y otros filósofos morales sea tenido por un solemne disparate decir haz bien y no mires á quién; antes se ha de mirar mucho á quien, no sea el ingrato, al que se te alce con la baraja, al que te saque después los ojos con el mismo beneficio, al ruin que se ensanche, al villano que te tome la mano, á la hormiga que cobre alas, al pequeño que se suba á mayores, á la serpiente que reciba calor en tu seno y después te emponzoñe.

No se diga que lo que arrastra, honra; sino al contrario, que lo que honra arrastra y trae á muchos más arrastrados que sillas.

Item, á petición de los hortelanos, no se dirá mal de tu perro; pero sí de tu asno, que se come las berzas y las deja comer.

Enmiéndese aquel otro con tu mayor no partas peras; no diga sino piedras, que lo demás es decir que se alce con todo.

Tampoco sirve decir quien todo lo quiere, todo lo pierde, por cuanto es preciso tirar á todo y aun á más, para salir con algo. Dirá, pues, como quien yo sé: señor, si todo lo puedo, todo lo quiero.