También es falso aquel de bien canta Marta después de harta; antes ni bien ni mal, que, en viéndose hartos, ni canta Marta ni pelea Marte, sino que se echan á poltrones.
Cada loco con su tema es poco; diga con dos y de aquí á un año con ciento.
Lo que se usa, no se escusa: necedad. Eso es lo que se debe escusar, que ya no se usa lo bueno ni la virtud ni la verdad ni la vergüenza ni cosa, que comience deste modo.
Díselo tú una vez, que el diablo se lo dirá diez: dicho de otro tal. Si malo, ¿para qué se lo ha de decir? Si bueno, nunca se lo dirá el diablo.
Engañóse quien dijo que el paciente es el postrero; antes quieren ya ser los primeros en todo y ir delante.
Por necedad se prohibe el decir más valen amigos en plaza que dineros en arca: lo uno porque ¿dónde se hallaran verdaderos y fieles?; lo otro porque á quien tiene dineros en arca nunca le faltan amigotes en todas partes.
Aquel otro ni para buenos ganar ni para malos dejar sin duda salió de algún gran perdigón, pues antes á los buenos se les ha de dejar y á los malos ganar, para que sean buenos.
No hay mal que no venga por bien: una por una el mal va delante y abrir puerta á un mal es abrirla á ciento, porque el mal va donde más hay.
Item se enmiende aquel donde fueres, harás como vieres; no diga sino como debes.
Extínguese de todo punto aquel que dice mal le va á la casa, donde no hay corona rasa; antes muy bien y muy mal donde la hay, porque la hacienda de la Iglesia pierde toda la otra y arrasa la mejor casa.