Lo que ya hay ejemplar, lo que se vivía antiguamente.

¿Qué? ¿Novecientos años?

Sí, Sí.

No tenéis mal gusto.

¿Cómo haría yo para llegar siquiera á unos ochocientos?

¿Para llegar decís? Mas, en llegando, ¿qué más tiene que hayan sido mil, que ciento?

Aunque no fuesen sino unos quinientos.

No puede ser eso, respondió.

¿Por qué no?

Porque no se usa.