Más que todo eso, pues soy un soldado de fortuna.
¿Qué papeles traes?
Sola esta hoja de mi espada.
Y presentósela. Reconocióla el Mérito y, no hallándola tinta en sangre, se la volvió, diciendo:
No ha lugar.
Pues le ha de haber, dijo, enfureciéndose. No me debéis conocer.
Y aun por eso, que si fuéradeis conocido, no fuéradeis desechado.
Yo soy un reciente general.
¿Reciente?
Sí, que cada año se mudan de una y de otra parte.