Respondiéronle venían en busca de la buena reina Honoria. Y él al punto:

¿Mujer y buena y en esta era? Yo lo dudo. En mi boca por lo menos no lo será. Yo las conozco todas y á todos y no hallo cosa buena. El buen tiempo ya pasó y con él todo lo bueno. En boca del viejo todo lo bueno fué y todo lo malo es. Con todo eso, yo os quiero hoy servir de brújula. Vamos discurriendo por la ciudad. Probemos ventura, que no será poca hallarla, siendo una de aquellas cosas de que piensa estar lleno el mundo, cuando más vacío.

Honra
mundana.

Oyeron que estaba uno persuadiendo á otro perdonase á su enemigo y se quietase y respondía él:

¿Y la honra?

Decíanle á otro que dejase la manceba y el escándalo de tantos años y él:

No sería honra ahora.

Á un blasfemo, que no jurase ni perjurase, y respondía:

¿En qué estaría la honra?

Á un pródigo, que mirase á mañana, que no tendría hacienda para cuatro días: