EL CAZADOR.
iGracias a Dios! yo no quisiera ser de la tuya por la gloria de Guillermo Tell. Pero cualquiera que sea el mal que te oprime, es preciso soportarle, y todos esos movimientos convulsivos son inutiles.
MANFREDO.
Yo le soporto sobradamente. Mirame: yo vivo.
EL CAZADOR.
Tu te agitas con terror, pero no vives.
MANFREDO.
Te respondere que he vivido muchos anos, y que no cuentan por nada en el dia en comparacion de los que me faltan vivir. Veo delante de mi siglos, el infinito, la eternidad, mi conciencia y la sed ardiente de la muerte que me atormenta sin cesar.
EL CAZADOR.
Apenas se reconoce en tu frente la edad de la virilidad, yo cuento muchos mas anos que tu.