VII

Cuando los viles esclavos
Riendas al caballo dieron,
De cadáveres y de armas
El campo quedó cubierto,
En expiacion de los libres
Que con honor sucumbieron.
Cuarenta bravos perdimos
En este glorioso encuentro,
Y al otro dia al pasar
Aquel campo de los muertos
Nuestros soldados decian:
«Tanta sangre vengaremos,
«Por cada gota de sangre
«Un arroyo verteremos.»

VIII

En los campos de Cagancha
En medio al humo y al fuego,
El escuadron de Campon
Admiró por su denuedo.
El ala izquierda ocupaba,
Y en el furibundo encuentro
El campo quedó sembrado
De hombres y caballos muertos.
Quedó en medio á la cuchilla
De sangre un ancho reguero:
¿Quién lo hizo? el escuadron
Que por vengar sus guerreros,
Pasó legiones de esclavos
A los filos de su acero.

VIII
HIMNO
Á LOS MÁRTIRES DE LA LIBERTAD

INVOCACION

Llegad en torno mio,
Venid, sombras nocturnas,
Y alzad con poderío
Las cinerarias urnas,
Cubiertas con el lirio
Que consagró el martirio:
Alzad, sombras, alzad!
Bañadlas con el llanto
Del pueblo que suspira,
Y el ardoroso canto
Que se alce con mi lira,
Por todo el hemisferio
Libre del cautiverio.
Llevad, sombras, llevad!

CORO

De América las vírgenes
Con mano temblorosa,
La cabellera frígida,
Sangrienta y polvorosa
De las heróicas víctimas,
Con flores ceñirán.
Entre perfumes célicos
Y grata melodía
De cánticos suavísimos,
Hasta la tumba fria
Entre aureolas fúlgidas
Los héroes bajarán.
Sobre la huesa húmeda
Donde su lauro brilla,
Los pueblos redimidos
Doblando la rodilla,
Al trono del Altísimo
Plegarias alzarán.
El Bardo de la América
Invocará sus manes,
Y al son de la arpa armónica
Que pulsan los titanes,
Sobre su frente pálida
La inspiracion caerá.

POETA