Vuela á ese mundo do el error no existe,
Do la verdad magnética se viste
Con casta desnudez:
Y cuando el manto de la fé te cubra,
Dínos lo que tu vista allá descubra,
Y desde lo alto de ese mundo ves.
VIII
Duerme en un lecho de azuladas nubes
Para ir á despertar entre querubes
En la region de luz,
Cual ave peregrina que se ausenta
Donde la noche el negro trono asienta
Para buscar regiones sin capuz.
IX
Duerme de ignotas flores coronada
Entre el aura por Dios magnetizada
Cual ángel infantil,
Para entreabrir tu vista adormecida
Al soplo embalsamado de la vida,
Que refresque tu cuerpo juvenil.
X
Mas allá de ese sueño hay otra vida,
Que como flor á todos escondida
Te dá tu emanacion:
Nueva tierra de América ignorada,
Que en alas de la brisa perfumada
Anuncia su existencia á otro Colon.