XIII
¡ADIOS!
(LA ÚLTIMA CANCION DE BERANGER)

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¡Voy á morir! Ya todo me lo anuncia:
Madre adorada, patria mia ¡Adios!
Ultimo nombre que mi voz pronuncia,
¿Quién te adoró en el mundo mas que yo?
Yo te dí las primicias de mi lira
Y al entregar el alma á su Criador,
Tu nombre ¡oh patria! con mi acento espira!
Por tanto amor una lágrima ¡Adios!
Cuando los reyes en su triunfo impío
Tu cuerpo hollaban con su carro atroz,
Hijo constante en tu dolor sombrío,
Yo te brindaba el bálsamo de amor.
Mas grande que en el triunfo en tu caida
Tu sacrificio el cielo consagró:
Tu sangre ha sido el riego de la vida
Que fecundó la libertad ¡Adios!
En mi sepulcro encomendarte quiero
Las prendas que aquí deja el corazon:
Algo debes ¡oh patria! al jornalero
Que en tus mieses jamas se alimentó.
Para que á todos llegue mi plegaria
Cuando percibo ya la luz de Dios,
Aun sostengo mi piedra funeraria...
El brazo cae... la piedra cae... ¡Adios!

FIN DE LAS RIMAS

NOTAS

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NOTA 1ª—PÁGINA 13
CANTO Á LA DERROTA DEL QUEBRACHO

Esta composicion, escrita bajo la impresion que causó en Montevideo la noticia de aquel desastre, se publicó por la primera vez en una Corona Fúnebre dedicada á la memoria de Rufino Varela, á cuya formacion contribuyeron todos los poetas argentinos que han consagrado sus cantos á la libertad. Don Juan María Gutierrez, que escribió la interesante biografía que precede á esa coleccion, dijo con este motivo: