La palabra poesía deriva del griego, y si hemos de dar crédito á los filólogos, significa crear, componer, fabricar, hacer, construir, en fin, es una verdadera palabra enciclopédica, que representa dignamente á la potencia creadora por escelencia, que á la manera del Creador sobre el barro, sopla sobre una idea invisible, le dá forma y vida, y la inmortaliza por los siglos de los siglos, sin el auxilio de la reproduccion.
Marmontel pretende que allí donde esa palabra tuvo su orígen fué donde nació la poesía. La historia desmiente esta hipótesis: la poesía nació con el hombre, y el idioma rítmico fué el primero que vibró en su lábio balbuciente, como el gorjeo es el primer sonido que sale de la garganta de las aves. Si el hombre no fuese perfectible habria hablado eternamente en verso, como el pájaro que por no ser susceptible de aprender á hablar, se ha quedado con su lenguaje primitivo, sin poder alcanzar hasta la prosa, que es, como lo observa Michelet, la última forma en que se concreta el pensamiento humano. ¿Y quién nos dice que porque el pájaro no pronuncie palabras como el hombre no hay poesía en su canto? Qué otra cosa es la poesía sino la queja tierna ó dolorida, la vibración armónica de cada organizacion, las emociones ó las ideas íntimas que se convierten en sonidos al pasar por los lábios como el viento al pasar por las arpas eólicas? En este punto estoy de acuerdo con Calderon, que dice que el pájaro es poeta, susceptible de pensar y de sentir, y por lo tanto de hacerse comprender en el lenguaje que le es peculiar. Cito los versos en que así lo da á entender, porque son admirables y dignos de un gran poeta:
Y con acento suave
Se queja una simple ave,
Y en amorosa prision
Así aliviarse pretende;
Que al fin la queja se entiende
Si se ignora la cancion.
Pero dejando aparte esta profunda cuestion fisio-ornitológica; de lo que no hay duda es, que el verso precedió á la prosa, y sus mas antiguos monumentos así lo atestiguan. Esto se prueba con la historia de los tiempos primitivos.
El Ejipto, cuna de la civilizacion del mundo, donde estudiaron la música Moises y Pytágoras, tuvo en su orígen cantos para todos los trabajos, calculados para reglar el movimiento de los trabajadores por médio del ritmo, pues sus habitantes como grandes observadores de la naturaleza habian descubierto ya el fenómeno fisiológico que se ha esplicado en nuestros dias, de como la música y las canciones hacen sobrellevar por mas largo tiempo la fatiga con menos cansancio del hombre. Este pueblo, que tenia sin duda el órgano de la simetría, y que sujetaba al ritmo hasta los trabajos de campo, las ceremonias religiosas y las revoluciones de los astros, no puede haber hablado en sus primeros tiempos otro lenguaje que el métrico; y aunque ni los Árabes ni los Griegos hagan mencion de sus poetas, esto no prueba que su modo de hablar dejase de ser cadencioso, como el de todos los pueblos primitivos pues de esto á lo que propiamente se llama poesía hay una gran distancia.
Los primeros civilizadores de la Grecia fueron músicos y poetas. Los sacerdotes, los sábios los médicos los filósofos y los matemáticos, fueron los primeros poetas griegos.
Anfion, por el poder irresistible de las armonías de su lira, segun cuenta la fábula, puso en movimiento las piedras y levantó los muros de la ciudad de Tebas.
Orfeo, que hizo parte de la espedicion de los Argonautas, cuyo viage es tan cierto como el de Colon, domesticó á las fieras con los blandos sonidos de su lira, segun cuenta la misma fábula. Aun cuando pueda ponerse en duda este milagro y el de Anfion, ahí están sus Himnos de Iniciacion para comprobar que antes de que hubiese prosa hubo un poeta. Ahí están para mayor abundamiento los mitos y las poesías Índicas, anteriores á las leyendas y á los himnos de Orfeo.
Homero y Hesiodo, su contemporáneo, que ennoblecieron el dialecto jónico, reasumieron en sus poemas toda la civilizacion de un mundo, concretaron todo un ciclo histórico, y ensanchando los límites del corazon y de la intelijencia, pusieron al hombre en relacion con todos los objetos de la naturaleza de que estaba rodeado.
Solo ochocientos años despues de Orfeo, y cuatrocientos años despues de Homero y Hesiodo, apareció por primera vez la prosa en Grecia, en el año 600 (antes de J. C.) Segun algunos eruditos, el honor de esta invencion corresponde á un indio llamado Bidpai; segun otros, á un esclavo frigio llamado Lokman, que no falta quien diga que es el mismo Esopo. Plinio sostiene que la gloria de la prosa corresponde al filósofo Pherecydes, y á Cadmo de Mileto la de la historia. Otros piensan con Strabon que deba darse la prioridad á Cadmo. Ambas opiniones encontradas convienen empero en un punto, y es, que tanto la prosa de Cadmo como la de Pherecydes, su contemporáneo, eran todavia una imitacion del lenguaje poético, consistiendo toda su innovacion en romper la medida del verso.