Cuando se embarcó conmigo el cacique Roman, pretestando estar enfermo, bien comprendi que no lo hacia por otra cosa que por observar nuestros movimientos, y yo me alegré; porque como el asunto, á mi parecer mas importante, es el no quebrar con ellos, y aunque den ellos motivo por el cual me viese precisado á ello, no seria lo mas favorable.
Esperé toda la tarde la venida de los dos marineros, que no han vuelto. A las 7 supe que Navarro habia tenido no sé que ajuste con una china, y que la habia ido siguiendo, porque ella le habia hurtado unos cascabeles. Los que oyeron y supieron esto, se callaron hasta dicha hora; y esta fué la causa de que se perdiese no solo Navarro, sino tambien José Mariano: porque si me lo hubieran dicho, le estorbaria, porque cuando fuese imposible evitar la pérdida del primero, á lo menos no tendriamos la del segundo.
DIA 13.
Amaneció con el viento al SO fresco, y contrario para poder continuar, y ya salido el sol, registramos lo posible el campo á ver si se hallaban algunos vestigios de los marineros, y lo que se halló fueron unos coletos, ó ponchos de cuero de vaca, frescos recien hechos; montones de piedras, y cuero fresco, y guasoas cortadas para retobar bolas, en la misma parte donde se hallaron los 8 pares de bolas: y segun esto parece que los indios tuvieron dispuesto el avanzarnos.[8]
A las 7 de la mañana salí continuando mi viage, pero es cierto que el rio, cuanto mas se va descubriendo, mas dificultoso está de navegar. Desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde estuve en un paso, sin que en todo este tiempo pudiese adelantar 60 varas de distancia: aquí se rompieron cabos, y fué preciso ponerle 4 al Champan, desde 3 á 3½ pulgadas de grueso.
Hoy me han dicho el abominable comercio de Navarro con la china, y que por los cascabeles la habia ido persiguiendo de tal suerte, que derribó del caballo á otra que la tal china llevaba en ancas: por lo que me pienso no lo habrá pasado bien. Y no hago juicio de lo que le habrá sucedido á Mariano: lo cierto es que este insolente descompuso toda la armonia que yo llevaba con los indios, y lo peor es, que todos estos indios son de Huechum-huechum, de Huechum-lauquen, y de la Cordillera, muy inmediatos á Valdivia, por donde yo tenia determinado pasar á aquella plaza.
En el parage adonde estaban los indios acampados, se hallaron 6 reses vacunas muertas y desolladas, sin que les faltase carne alguna, y de los cueros se hallaron hechos coletos: cuyas reses no habian muerto en el tiempo que estuvo con ellos José Oyola, que fué dos noches, y un dia antes que se fuesen los indios. Por esto me parece que su intento fué sorprendernos, porque esta prevencion tan repentina dá á conocer su alevosía, y que no tuvieron valor para egecutarla. Navegué este dia al O ¼ SO 3 millas de distancia.
DIA 14.
Salí á las 5 de la mañana, y con la ayuda de los caballos navegué 6 millas al O corregido, y en este punto llegué á los cerros ó barrancas del S.
Esta tarde tuve que pasar las embarcaciones por tres palmos de agua, y por haber ocupado toda la tarde en pasar este paso, caminé las dichas 6 millas. Tal es el fomento de los caballos, pero lo malo es que ya se cansó uno.