DIA 15.

A las 5 de la mañana, estando el viento al S ¼ SE bonancible, me hice á la vela y remo: seguí todo el dia arrimado á la barranca del S (si bien que de esta á la del N apenas hay media legua): refrescó bastante el viento por el ESE, y navegué al O ¼ NO 12 millas de distancia, habiéndome acampado á las 8 de la noche.

DIA 16.

Desde que salimos del potrero, ó por mejor decir, desde antes de haber salido, hizo muchísima agua el Champan, porque, estando estanco cuando vacio, luego que se cargó se anegaba: lo que dió motivo á descargarle, y volverlo á componer con el calafate Dominguez, por haber quedado falsa la obra que hizo en él José de los Santos. A los pocos dias de navegacion volvió á hacer agua, la que con todo cuidado se le achicaba. Esta mañana salió para la racion una galleta algo humeda, é hice registrar el pan, y hallando mojado el que estaba sobre el plan, lo hice descargar y pasar todo el que cupo en la chalupa chica, y la carga de esta pasarla al Champan: se escogió el pan bueno del podrido, y este, que ascenderia de 8 á 10 quintales, se tiró al agua.[9] Duró esta faena hasta las 4 de la tarde, á cuya hora se aturbonó el horizonte: mandé al instante toldar las embarcaciones, y á las 5 se dejó venir la turbonada, con tanta abundancia de viento SO, agua, truenos y piedra, cual no habia visto en la costa patagónica. Duró lo mas fuerte de ella cerca de dos horas: calmó el viento, y quedó lloviendo poco y tronando mucho, hasta las 10 de la noche que aclaró.

DIA 17.

Salí á la sirga, ayudado de los tres extenuados caballos que tengo, y con algunas ventolinas del SSO navegué al ONO 5° O 8 millas de distancia. Aquí hacen una inflexion las barrancas, que habrá de una á otra una legua, cuyo llano por la parte del N es un regular terreno, pero el que queda atras, despues de haber hallado los indios, es el mas infeliz que se puede imaginar.

DIA 18.

Este dia navegué con mucha dificultad, por los malos pasos del rio; al O corregido, 4 millas de distancia.

DIA 19.

Se compusieron los cabos, y se le dió lugar á la gente de lavar la ropa.