—¡Gran victoria!—dijo Valiente—. En Extremadura nos envalentonamos un poco.

—Pero está muy mal de la parte del Ebro. Tortosa ha caído ya en poder del enemigo...

—Traición, pura traición del conde de Alacha.

—También se han apoderado los franceses del fuerte de San Felipe en el Coll de Balaguer.

—Pero aún resiste Tarragona.

—Y resistirá más todavía.

—Y de Manresa, ¿qué se ha dicho hoy?

—Ya es seguro que ha sido incendiada.

—Nada de eso nos importa por ahora—dijo la marquesa, interrumpiendo la chispeante conversación patriótica—. En suma, Sr. Villavicencio, si milord se escapa...

—¡Qué le hemos de hacer! Nadie sabe dónde está.