Atendemos a la tierra, a las plantas, al fruto. Hay que mirar a todo.
VENANCIO
Al ganado de pelo y de pluma.
GREGORIA
Ahora me tienen ustedes todo el santo día en la cocina; y que no trabajo menos con la cabeza que con las manos: ¡Señor, qué pondré hoy!... ¡Si le gustarán las manos de ternera!... ¡Si acertaré a freír el filete!... ¡Ay, Jesús!... Y a todas estas, mis judías sin coger, mis tomates pudriéndose en las ramas... y mis gallinitas olvidadas...
VENANCIO
Olvidadas, no, que aquí estoy yo para retorcerles el pescuezo... A este paso, señores míos, pronto liquidará la Pardina.
EL CURA
Vamos... siempre habéis de ser lo mismo... aldeanos que se ahogan, aunque naden en la abundancia.
EL MÉDICO