¡Mal genio yo! Si con la voluntad siempre en guardia he logrado dominarme, y ya no riño, ya no me oiréis gruñir...
VENANCIO
Nos dice palabras blandas, pero con intención dura... Entre flores esconde el látigo con que...
EL CONDE
¿Yo? No, hijo mío. Precisamente quería aprovechar esta ocasión para decirte que admiro y alabo tus hábitos de arreglo, y tus grandes dotes de administrador.
VENANCIO, sobresaltado.
¿Qué quiere decir Vuecencia?
EL CONDE
Que eres un ejemplo digno de ser imitado por cuantos manejan intereses propios o ajenos. Así prosperan las casas. Si no eres ya rico, Venancio, yo te auguro que lo que posees en tomates y berenjenas, lo tendrás pronto en peluconas. Carmelo, Salvador, oigan este golpe: cuando llegué a la Pardina, este buen amigo mío y antiguo servidor puso a mis órdenes a un muchacho llamado Rogelio, inteligente, listo, para que fuese mi ayuda de cámara. Toda mi vida he tenido un servidor de esta clase. Mentira me parecía que pudiera pasarme sin él... Pero me paso, sí, señor, me paso... porque ayer me quitaron el criadito, y ya ven... estoy perfectamente.
VENANCIO, mascando las palabras.