Ni para que le pague la visita. Iremos todos. Yo quiero que se haga cargo de la organización admirable de Zaratán.

NELL, gozosa.

¿Iremos, abuelito?

DOLLY

D. Carmelo... ¿iremos nosotras?

EL CONDE, impaciente por pasar a otro asunto.

Veremos esa maravilla... Gregoria. (Adelántase Gregoria.) Ven acá, mujer... Quiero felicitarte delante de todos por la excelente cena que nos has dado. Sin necesidad de que yo te lo advirtiera, te has esmerado esta noche, porque tenemos dos buenos amigos a nuestra mesa. Así me gusta. El régimen de sobriedad y economía se guarda, naturalmente, para cuando estamos solos las niñas y yo.

GREGORIA, azorada.

Señor...

EL CONDE, envolviendo su sátira en formas exquisitas.