EL CONDE
Pues mira, ahora me alegro de que se quede la función para otra noche, porque así podrás darme algunas informaciones acerca de mis nietas... Dime: ¿en dónde estamos ya?
D. PÍO
Cerca del Calvario, en el lindero del bosque.
EL CONDE
Pues al pie de la cruz echaremos otra sentada... Me harás el favor de decirme...
D. PÍO
Todo lo que el señor Conde quiera.
(Despéjase un poco el cielo, y a la claridad de la luna andan los dos ancianos con menos lentitud. Llegan al Calvario, y se sientan en la meseta de granito que sustenta las cruces.)
EL CONDE