LA ALCALDESA

Ono... mástica.

EL ALCALDE, bufando.

Lo mismo da... Sacan ahora unas palabras que le vuelven a uno loco... Acabaremos por tener que hablar por señas.

EL CURA

Lo de anoche, mi querido Monedero, ha perdido su interés con la vuelta repentina de la Condesa en ese estado de tribulación que ustedes me pintaron esta mañana.

EL ALCALDE

Lo que digo a esta: menudo jollín habrán armado en Verola los duques y marqueses...

EL CURA, a la Alcaldesa.

¿Y no se espontanea con usted, no le cuenta...?