No me importa. Vete pronto.
SENÉN
Pues bien puedo jurar que a mí me importa menos.
LUCRECIA
Bastante tiempo he sufrido a este animalucho siniestro, con sus garras clavadas en mí. Ya no más. Si no sales pronto, llamaré para que te arrojen a escobazos.
SENÉN
No alborote, no alborote, que es peor.
LUCRECIA, furiosa, tirando de la campanilla.
¿Cómo que es peor? ¡Trasto, si no te vas...!
(Entran precipitadamente una criada, la Alcaldesa, después el Alcalde.)